Este mes ha salido publicado en la revista “Gestión Hoteles” mi artículo titulado ” La Sostenibilidad aplicada al hotel rural”. A continuación aparecerá el artículo en su totalidad. Es un poco extenso, aviso 8-9 páginas, pero creo que toca todos los puntos donde un hotel puede desarrollar sus facetas ecológicas. Confío sea de vuestro agrado.

Introducción

Reconozco que las complicaciones para ser respetuoso, sin ser un fanático, con el medio ambiente existen. Yo mismo tengo un cierto sentido de culpa cuando veo cómo en algún que otro acelerón, sale un humillo negro por los tubos de escape del coche. O cuando, pones una bolsa de más, o dos mejor dicho, para los plásticos y para el papel, en la basura pero al final acaba cayéndose porque el cubo no da, y se mezclan las cosas y… en fin, que para poder ser respetuoso con el medio y mantener unas ciertas comodidades, como ir en coche a la oficina, o incluso seleccionar los residuos en casa, hay que usar la imaginación o en algunos casos pagar un poco más. En mis dos ejemplos sería comprar un coche híbrido o comprar un cubo de basura con varios compartimentos cuyo precio, es de nada menos que 200€ (vale, si,  con un poco de diseño de por medio, pero necesario para que sea práctico). ¿200 euros en un cubo de basura?. De acuerdo, también podría tener 3 cubos de basura en la cocina pero entonces ¿dónde pongo la mesa y las sillas? También está pasarte a la energía verde que curiosamente cuesta un 25% más cara que la normal. A los productores les subvencionan pero al cliente final nos sale más caro. Menudo incentivo. Por ello, no se trata de enseñar ni dar lecciones a nadie, ya que no me considero el más adecuado para ello, pero sí de adentrarnos en el mundo de la sostenibilidad para un hotel mediano.

Realmente me preocupa el tema y procuro apoyar a la causa en todos los proyectos hoteleros que llevamos a cabo. Tengo el convencimiento de que la sociedad en general, no sólo los turistas o las empresas turísticas y/o destinos, se están concienciando a pasos agigantados hacia la responsabilidad medioambiental. Por ello, aprovecho esta mi primera colaboración con la revista,  de las 4 que realizaré este año, para concentrar al máximo todos los aspectos relevantes relacionados con la sostenibilidad de un hotel rural.

¿Es más caro ser sostenible?¿cuáles son las ventajas y los inconvenientes? Yo que ya tengo un hotel en marcha…¿puedo ir dando un pequeño y progresivo giro hacia la sostenibilidad?, ¿cuáles son los niveles de sostenibilidad que puedo ir aplicando?, ¿en qué me beneficia realmente?, ¿Cuáles son las áreas de intervención?, ¿existen subvenciones?, ¿Existe algún sello nacional o internacional que certifique a nuestro hotel como sostenible?. Estas y algunas otras, son las cuestiones a las que se tratará de dar respuesta.

El concepto de sostenibilidad creo que se conoce, por eso pasaré rápido y a modo de introducción diciendo que el concepto “sostenibilidad” es  acuñado por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. La definición dice algo así como: El progreso, al Satisfacer las necesidades de las generaciones presentes, no debe comprometer las posibilidades de las del futuro, para atender sus propias necesidades.

El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes que configuran un todo: ambiental, económica y social.

Últimamente la tendencia ya no es únicamente hacia la sostenibilidad, sino hacia la responsabilidad, se habla más de una arquitectura responsable o de un turismo responsable, hay corrientes un poco más “avanzadas” respecto al conservacionismo que nos hablan del concepto de “Permacultura” aplicado a la construcción. La Permacultura cubre la producción de alimentos, la vivienda, la tecnología, el desarrollo comunitario y los sistemas legales y financieros para cumplir con un criterio de autosuficiencia.

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Buenas prácticas de sostenibilidad para un hotel rural

Pasemos a repasar, brevemente, muchas de las buenas prácticas donde un hotelero puede incorporar criterios sostenibles.

  • Desde el punto de vista medioambiental

La arquitectura Sostenible

En primer lugar, podríamos hablar de una arquitectura sostenible, esta arquitectura reflexiona sobre el impacto ambiental de todos los procesos implicados en un hotel,  un hotel sostenible de nueva planta debería mimetizarse con el paisaje causando el menor impacto visual.  Es conveniente por tanto  adaptar la edificación a las curvas del terreno, darle una naturalidad, y tener cuidado en la elección de los colores y los materiales. Si se tratase de una rehabilitación, conservar las maderas y los elementos arquitectónicos tradicionales aporta el valor de lo antiguo, que no de lo viejo, al proyecto. Si se necesitan nuevas maderas, que sean de explotaciones sostenibles. Tener  muy presente la orientación; los caminos de acceso de grava, en la medida de lo posible introducir la menor cantidad de maquinaria pesada y las acometidas debería respetar al máximo el entorno. Por tanto, la empresa constructora debería estar concienciada de que el tesoro para el hotel sostenible es precisamente su entorno natural.

Para un hotel sostenible sería muy acertado contar con arquitectos y constructores especializados en arquitectura bioclimática (gestión eficiente con métodos tradicionales de la temperatura interior del hotel (uno de los mayores gastos en la cuenta de explotación de un alojamiento).

Otro aspecto que ya contemplan este tipo de especialistas es el reciclado de los materiales cuando el hotel o la casa rural, haya cumplido su función y sea derriba.

También hay promotores que tienen muy en cuenta los campos geomagnéticos para mejorar las condiciones de sueño de sus clientes.

Me llama la atención también en este ámbito el Fēng Shuǐ  (viento y agua),  es una práctica de origen chino que interpreta los flujos de energía de tiempo y espacio en la naturaleza para asegurar la armonía de las construcciones humanas con su entorno. A título de curiosidad, mencionar algunos edificios famosos creados conforme a los principios del Feng Shui: El Banco de Inglaterra, la empresa British Telecom, la empresa Virgin en Inglaterra, el edificio World Trade Center de Nueva York, el Museo Guggenheim de Nueva York, o la ciudad prohibida de Beijing.

Sistemas de ahorro y producción de la energía

La energía es el segundo gasto más importante de un alojamiento.  El grueso de la energía que utilice deberá ser de origen solar o eólico mediante la implantación de paneles solares fotovoltaicos para la electricidad y térmicos para el agua caliente, o mediante una pequeña turbina de viento cuya efectividad dependiendo en zonas podría llegar a ser más efectiva.

 Dotar al hotel de una iluminación exterior e interior de bajo consumo es fundamental. Un buen aislamiento, sensores de presencia, tarjetas magnéticas que apagan todas las luces al retirarla de su casilla y sistemas de control de temperatura independientes, si no por habitaciones por zonas, puede llegar a suponer ahorros importantes.

En la cocina del hotel será fundamental contar con electrodomésticos calificados con la letra “A”o “A++”, que representa a los aparatos de menor consumo. En un hotel, el gasto energético que representa la cocina es del 27% según el IDEA (Instituto para la Diversificación y ahorro de la Energía), por tanto, importante que nadie se deje permanentemente la puerta de la cámara frigorífica abierta o semiabierta.  En el tema del frigorífico por ejemplo, tan sencillo como permitir la circulación de aire por la parte trasera del equipo y alejarlo de focos de calor o de la radiación solar directa. En los consejos que nos aporta el IDEA he leído uno que me ha parecido curioso, “Cuando saque un alimento del congelador para consumirlo al día siguiente, descongélelo en el compartimento de refrigerados, en lugar de hacerlo en el exterior. De este modo, tendrá ganancias gratuitas de frío”.

El 31% del consumo eléctrico de un hotel se lo lleva la gestión de la climatización/Calefacción. Por tanto, importantísimo la arquitectura bioclimática, la orientación, los aislantes seleccionados, las dobles ventanas, etc.

ACS (Agua caliente Sanitaria) y Calefacción

Para la producción de ACS se recomienda los tubos solares de vacío que impiden en mayor medida las fugas de las placas solares convencionales, aumentan el rendimiento hasta en un 5%. Un sistema complementario para el agua caliente, que me parece muy interesante, es el de la caldera de leña, pudiendo proveer de suficiente calor a los radiadores del hotel. Para evitar la incomodidad de tener que estar alimentando la caldera cada cierto tiempo, puede dotarse al sistema de alimentación automática. También es una idea dotas a las habitaciones de chimeneas empotradas o pequeñas estufas de leña dando un sabor especial a las mismas maximizando la seguridad del cliente.

El uso de generadores eléctricos rompería frontalmente con la filosofía de hotel sostenible por las emisiones de CO2 que emiten, por lo que como  sistema de reserva es preferible el propano.

Sistemas de gestión y ahorro del agua

Jardines y piscinas

Una de las buenas prácticas más frecuentes en esta área es la de recoger agua de lluvia en aljibes para el riego de los jardines. Normas al personal para evitar goteo de grifos y comprobaciones periódicas del sisitema. Riegos por goteo, uso de plantas autóctonas.

Baños públicos

Sensores de manos en los grifos, cisternas que utilicen menos de 6 litros de agua cada vez. Reutilización de aguas sucia de lavabo y bañeras para regar. Uso de sistemas de depuración de aguas biológicos. Las aguas negras podrían ser depuradas con sistemas digestores solares, de los cuales, una vez bien depuradas las aguas, podrían extraerse un buen compostaje para abonar el huerto o las plantas del jardín.

Habitaciones

Una política cortés de comunicación de la escasez de agua en la región y una petición amable para ducharse en lugar de bañarse, recordando siempre que el cliente ha pagado por el uso de todos los servicios disponibles, puede ayudar a responsabilizarse a aquellos que estén más sensibilizados con la conservación. Una ducha que utilice menos de 7 litros de agua por minuto sería lo óptimo. Uso de dispositivos de ahorro de agua en grifos, duchas y cisternas.

Cocinas

Selección de aparatos que consuman poco agua,  por ejemplo una lavadora que consuma menos de 50 litros por lavado, un lavavajillas que consuma menos de 16 litros por ciclo, lavar a mano con agua caliente puede resultar hasta un 60% más caro que hacerlo con un lavaplatos moderno a plena carga. No poner en marcha el lavavajillas hasta que no esté totalmente lleno.

La idea es buscar ciclos completos de regeneración de las aguas usadas por el hotel sin menoscabo ninguno de la confortabilidad de los clientes y haciendo que todo ello quede “invisible” de cara al cliente.

Gestión de los residuos

Cada español genera diariamente una media de 1,7 kilos de residuos domésticos, lo que representa un total de 620 kilos de basura por habitante y año. Más del 65% de toda la basura que se genera en España es recuperable o reciclable.

Los residuos orgánicos se pueden recuperar principalmente como abono o compost.

 “Nuestra visión de la ecología está orientada a la conservación y a la prevención y no es suficiente, debemos restaurar la tierra y eso requiere de un esfuerzo mayor.”

Alan Watson

 Fundador de Trees for Life.

Los productos de limpieza, desinfectantes, medicamentos, aceites usados, etc., muy habituales en las viviendas son materiales tóxicos, por lo que no deben tirarse al fregadero ni al cubo de la basura. Ya existen en muchas ciudades servicios específicos de recogida de este tipo de residuos. Infórmese.

Las cestas de amenities suelen contener multitud de pequeños envases. El uso de dosificadores de jabón en la ducha, puede ayudar a reducir los residuos que suponen los pequeños frasquitos de plástico que normalmente se ponen a disposición de los clientes. Estos dosificadores multiplicados por todas las habitaciones suponen un ahorro importante ya que se pueden comprar envases de mucho mayor tamaño e ir rellenando a medida que se van usando, no van en perjuicio del cliente y ayudan además a reducir los residuos de plástico y papel del hotel.

Las administraciones locales, cada vez más concienciadas con el valor de su tierra deberían poner a nuestra disposición un  plan de recogida selectiva de residuos. Si no lo tienen ya, deberíamos hacer fuerza común para plantear dicho plan a la Diputación o Consejería correspondiente.

Reciclaje

Hay que promover la recogida selectiva de residuos.

Cada tonelada de papel que se recicla evita que se corten 14 árboles, se consuman 50.000 litros de agua y más de 300 kg de petróleo. Importante tener esto en cuenta para elaborar el material publicitario. Es preferible el uso de bolsas de papel reciclado que de plástico.

El vidrio es reciclable al 100%. Por cada botella que se recicla se ahorra la energía necesaria para tener un televisor encendido durante 3 horas o la energía que necesitan 5 lámparas de bajo consumo de 20 W durante 4 horas.

El reciclaje de plásticos, es complejo. Además, todos los plásticos se fabrican a partir del petróleo. Por ello, al consumir plásticos, se contribuye al agotamiento de un recurso no renovable.

La pilas, son altamente contaminantes, como ya hemos mencionado debería facilitarse en la recepción su recogida a través de un pequeño cartel o mostrando directamente el contenedor para ello. Tenga pilas recargables a la venta para promover esta iniciativa.

El Transporte

Los hoteles sostenibles deben tener una especiali sensibilidad por hacer desaparecer de la vista los coches, ruidos de motores,  humos, todo eso ya lo tenemos en la ciudad sobradamente.

Promover vehículos eléctricos o solares, bicis, seg ways, caballos o incluso burros, para moverse por el entorno del alojamiento debería estar más en su filosofía y la de sus clientes.

Otro aspecto interesante en esta área sería el facilitar a sus futuros huéspedes la llegada en transportes públicos colectivos de menor impacto medioambiental. Facilitarles la recogida en los correspondientes  puntos de llegada sería una posibilidad.

Invitar al cliente a compartir la responsabilidad medioambiental

Que un cliente sensibilizado nos ayude en la misión medioambiental del hotel, no es complicado, solamente deberemos ayudarle un poco a través de algún pequeño cartelito en el baño, indicando que el lavado diario de toallas supone un “pequeño atentado” contra el medio. Por otro lado, facilitándole la separación de residuos con papeleras de 3 compartimentos en cada habitación, y un pequeño cubo en recepción para pilas usadas, podremos estar sugiriendo muchas cosas sin decirlo. Cuando entren al restaurante, sería interesante incluir en la carta el proceso de cultivo (brevemente) de los alimentos que van a degustar.  También hay hoteles que ofrecen un tour de 10 minutos por el huerto ecológico o la finca, para informar a la gente sobre el cuidado que se pone en el cultivo de las materias primas con las que se elaboran sus platos. Cada vez hay más curiosidad por parte de nuestros clientes de los temas medioambientales. Poner a disposición de los clientes una biblioteca de temas ecológicos, y también organizar una pequeña visita a las instalaciones del hotel para darles a conocer aspectos de la hotelería sostenible puede aumentar la conciencia y ayudar a nivel comercial a propagar nuestra marca y nuestra filosofía.

La Comida

Un hotel sostenible debe en cierta forma fomentar la comida sana, entendida por variada y por natural. Para ello nada mejor que disponer de su propio huerto evitando así el uso de  pesticidas o herbicidas químicos en el jardín. También es bueno y sostenible contar con los productores locales de la zona, que basan su éxito en la calidad de sus materias primas. El uso de paquetes de mantequilla, mermelada, etc., grandes contribuye a reducir los residuos y reducir algo los costes.

Contaminación lumínica

La contemplación de las estrellas puede ser uno de los reclamos de nuestro hotel ubicado en mitad del campo. Por tanto, que las luces externas sean tenues y dejen intuir los caminos, los accesos, pero nada más. El uso de lámparas solares para el exterior puede ofrecer este tipo de luz.

Contaminación acústica

La tranquilidad es un aspecto básico de los alojamientos rurales, se debe procurar un muy buen aislamiento de las salas de maquinas. También una gestión de los espacios comunes separados de los de descanso para nuestros clientes será bienvenidas por estos.

Emisiones de gases a la atmósfera

Con el apoyo de las renovables la tendencia debe encaminarse hacia la reducción de Co2 producido por las calderas de gasoil. Se debe además evitar el uso de productos que contengan CFC ( sobre todo aparatos de aire acondicionado).

Decoración-interiorismo

El mueble antiguo, materiales artesanales, pinturas de cal, barnices ecológicos, cerámicas cocidas como antaño, reciclaje de mobiliario para restaurarlos o aplicarles otros usos decorativos, todo ello puede contribuir a crear una atmósfera cálida y confortable en un hotel rural.

Formación de los empleados

La sensibilización del personal con respecto a la gestión del agua, residuos, ahorro de energía, limpieza en las operaciones corrientes del hotel es un elemento clave. La dirección por si misma, no puede imponer protocolos de actuación, son los empleados los que deben interiorizar en sus qué aceres diarios esta filosofía de trabajo.

El Hotel y su Entorno

El Fomento de actividades relacionadas con el respeto a la naturaleza: senderismo, observación de aves, fotografía de naturaleza, aula interpretación de la naturaleza, etc.; Evitar las actividades que provoquen un impacto ambiental en la zona. Fomentar que el turista abandone el vehículo y realice sus excursiones en medios de transporte ecológicos: a pie, a caballo, en bicicleta, transportes eléctricos… son cuestiones donde el hotel debe tener cierta responsabilidad. Además, el hotel debería potenciar en la zona, la existencia de otras iniciativas rurales sostenibles y crear una red de alojamientos y empresas afines a la cultura de la sostenibilidad.

  •  Desde el punto de vista social

Un hotel sostenible contrata mano de obra local, apoya proyectos de desarrollo social y cultural. Compra productos locales, se convierte en un “embajador de las tradiciones locales” y en un intercambiador cultural, mostrando dicha cultura a nacionales y extranjeros.

  •  Desde el punto de vista económico

Ningún proyecto puede ser sostenible si no lo es, también, a nivel económico. Un proyecto por tanto por muy ecológico que sea, para ser sostenible, ha de ser rentable, autosuficiente y competitivo en el mercado.

¿Es rentable la implementación de medidas sostenibles?

No sólo se debe observar la rentabilidad en términos de retorno de la inversión. Hay al menos tres cuestiones importantes.

  • 1. Por un lado, el fortalecimiento año tras año de una nueva y potentísima motivación de la demanda, la ecología, en todos los órdenes de la vida y como no, en el turismo. Y más aún en el turismo rural.

  • 2. Por otro lado, la amortización de ese “esfuerzo adicional” a la hora de realizar las inversiones.

  • 3. Y por último, la rentabilidad hacia nosotros mismos, nuestra responsabilidad social y ecológica como sentimiento de orgullo y bienestar, al saber que estamos haciendo lo correcto.

  1. Nuevas motivaciones de la demanda

En este primer aspecto comentado, las investigaciones y el trabajo documental previo a la realización del artículo me han llevado a la comunidad de viajeros más grande del planeta. Se trata del portal de opiniones de viajeros http://www.tripadvisor.com/ (más de 5 millones de usuarios registrados – 10 millones de opiniones – 270.000 hoteles comentados – 25 millones de visitantes mensuales de todo el planeta). Resumo muy rápido, dos documentos que destacan respecto a las nuevas motivaciones de la demanda, a la hora de seleccionar un alojamiento o un destino. El primer documento es una encuesta realizada el 17 de abril del 2007 a más de 1.000 viajeros en todo el mundo. 11% de los encuestados ya habían realizado un viaje relacionado con el turismo verde y una cuarta parte están considerando la posibilidad de hacerlo. 38% de los encuestados dijo que la preocupación medioambiental es una consideración a la hora de viajar. El 9% buscaron específicamente por hoteles sostenibles con medidas específicas en el ahorro de energía, del agua y del uso de papel reciclado en sus instalaciones. El 78% de los viajeros declaró que rehusaron a que les cambiasen las toallas y las sábanas todos los días. El 66% apuntó que las medidas medioambientales tomadas por un hotel pueden suponer la diferencia. El 34% pagarían más por alojarse en un hotel con políticas medioambientales. El 25% pagarían entre un 5-10% más y el 12% pagaría entre el 10-20% más. En cuanto al transporte aéreo 24% responde que cree que el transporte aéreo debería evitarse cuando sea posible, para preservar el medio ambiente. El 38% pagarían mas por el uso de vuelos medioambientalmente adaptados y un 26% pagaría un 5-10% como extra.

“Los viajeros están deseosos de pagar más, por ser respetuosos con el medioambiente.”
Michele Perry,
Director de Comunicación de  TripAdvisor.

El segundo documento trata sobre las tendencias  del turismo para el 2008  según los propios viajeros de Tripadvisor. Dos son las preocupaciones que destacan por encima de la media. Por un lado la limpieza y desinfección, y por otro lado, la preocupación por el medioambiente. 

26% de los encuestados dijo que será más consciente del medio ambiente en sus decisiones de viaje en el próximo año. Esta tendencia pueden ser evidenciada en la elección de medios de transporte – el 22 por ciento dice que van a elegir como medio de transporte, en sus vacaciones la bici, en comparación con el 13 por ciento del año pasado. 47% de los viajeros planea realizar grandes caminatas o excursiones andando, frente al 43 por ciento, del año pasado. 

Por último, En una “radiografía del turista rural”[1],  para una muestra de unas 1500 personas aproximadamente, aparece el segundo aspecto más importante a la hora de contratar un alojamiento de turismo rural, por detrás de la limpieza y por delante del precio, el atractivo del entorno natural. Por tanto para nuestros clientes potenciales, la conservación del entorno y una filosofía sostenible del alojamiento son aspectos fundamentales. Cada vez más surgen portales especializados en los eco-viajeros. Se trata de un segmento de clientes completamente en auge. (http://eco-indextourism.org/es/).

  1. La inversión no es tan fuerte como se piensa

Respecto al “esfuerzo adicional” de inversiones muchas personas, tienen la idea de que invertir en sostenibilidad encarece en torno un 20% el proyecto. Este, a mi modo de ver, es el principal freno para que todos los proyectos a estas alturas de la vida, tengan fuertes componentes de sostenibilidad incorporados. Pasemos, entonces, a analizar la rentabilidad de la inversión en equipos e instalaciones que nos permiten, “presumir” de un hotel sostenible.

Bajo este prisma, como se ha podido comprobar, la mayoría de buenas prácticas sostenibles más que suponer un sobre coste, significan un ahorro para el hotel. Y por tanto, lo hacen más competitivo a la vez sostenible. Es en las áreas de arquitectura y energías fundamentalmente, donde la inversión puede llegar a ser un 5-10% superior. La amortización de este sobre coste suele estar entorno a los 5-6 años. A partir de ahí todo es ahorro.

A la hora de calcular rentabilidades hay que considerar las ventajas fiscales, las subvenciones a fondo perdido y  las condiciones bancarias, como alicientes muy interesantes.

Los economistas recomiendan un apalancamiento financiero de un 50% aproximadamente ya que la rentabilidad de las instalaciones aumenta considerablemente, al aprovecharse una especie de coste de oportunidad financiera.

Un modelo de financiación óptimo sería, el 20% de recursos propios, el 50% con banco y el 30% con una subvención (la subvención puede llegar hasta el 40%).

Como decía, existen además unas ventajas fiscales que aumentan el atractivo de esta inversión. Por un lado, es posible solicitar la devolución completa del IVA soportado por las compras de todos los equipos y de la mano de obra correspondiente a la instalación. Para ello, sólo es necesaria el alta en el IAE correspondiente. Y por otro lado, la inversión en energías limpias estará bonificada con un 6% este año, en la declaración del irpf.

Por último tenía previsto introducir una tabla comparativa de la inversión de un hotel sostenible en materia de energía y otro tradicional. Es ahí realmente donde quería presentar una evidencia respecto a que la inversión no era tan diferente. No obstante, tras una enorme dificultad en tratar de medir peras con peras, he visto que el enfoque debía ser otro. El planteamiento es como el de hago el hotel o no le hago. ¿Me merece la pena?. Para ello lo que se tiene que analizar como en todo negocio, es la rentabilidad aislada de esta inversión, como un negocio distinto al del hotel.

Una matización importante es que hay que diferenciar entre la rentabilidad de un sistema de energía fotovoltaica y térmica. Normalmente un hotel no se nutre únicamente de la solar fotovoltaica para su consumo. Suelen desarrollar un mini huerto solar para vender a la red y así obtener un beneficio.

“Tenemos 3 retos fundamentales: asumir que las políticas sostenibles son económicamente rentables; fortalecer la conciencia del consumidor y consolidar la normativa reguladora medioambiental y su aplicación.”
Antoni Costa
Presidente de Paradores de España

La térmica nos permite calentar el agua y la calefacción, así como el agua de la piscina. Se dice que normalmente esta energía cubre las 2/3 partes de las necesidades y que por tanto son complementos que ayudan a reducir en gran medida el consumo de los sistemas tradicionales.

A través de los muchos casos analizados, he constatado que para un hotel, vamos a poner de unas 15 habitaciones, la TIR (Tasa interna de rentabilidad) está en torno al 10% y el período de amortización de la inversión, en unos 6 años. El coste de mantenimiento a penas existe. Una vez amortizada la inversión todo es beneficio. A mí este me parece un negocio muy rentable medioambiental, social y económicamente.

Comparado con un hotel convencional, si se quiere un ahorro de hasta el 45-50% se consigue casi sin coste adicional, con medidas básicamente de diseño. Los hoteles pequeños[1] con un gasto de energía primaria de alrededor de 70 tep, con un gasto de electricidad anual de aproximadamente 20.000 euros, con las debidas medidas de eficiencia energética, podrán ahorrar más de un 15 por ciento en energía y hasta un 30 por ciento en su factura. Esta situación sería la resultante de invertir alrededor de 57.000 euros, amortizados en unos cinco-seis años, y con los que se conseguiría una reducción de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera de hasta el 80 por ciento.

Estas inversiones se realizan en la instalación de paneles solares térmicos, de sensores de luz, calderas de biomasa o la sustitución de las lámparas de mercurio por las de vapor de sodio, que supone un ahorro energético de hasta un 80 por ciento, entre otros, debido al ahorro que suponen. Así, las bombillas eficientes consumen un 80 por ciento menos de electricidad y tienen una vida media de 12.000 horas frente a las 1.000 horas de durabilidad de las bombillas incandescentes. Una lámpara de bajo consumo de 11 vatios ilumina más y gasta lo mismo que una convencional de 60 vatios, procurando un ahorro en su vida útil de 76 euros por unidad.

Además, la instalación de unos seis metros cuadrados de captadores solares provocará un ahorro económico de 3.600 euros al año, energético de 9.100 kilovatios hora al año, y de emisiones de CO2 de 11.800 kilogramos al año. Así, si los metros instalados alcanzan los 250 metros cuadrados, se dejan de emitir a la atmósfera alrededor de 128.000 kilogramos de dióxido de carbono al año, gastando 17.600 euros al año y casi medio millón de kilovatios hora al año menos.

Certificados ecológicos para hoteles, premios, subvenciones y ejemplos de hoteles rurales sostenibles.

La proliferación de eco-viajeros a nivel mundial ha impulsado la creación de multitud de ecolabelling (eco-etiquetas). Se trata de sellos, a través de los cuales, los organismos de evaluación certifican que las compañías hoteleras, los municipios, los gobiernos y los operadores cumplen con una normativa de gestión ambiental determinada.

Pero me parecería además una idea novedosa, incluir un actor importantísimo como potencial receptor de estos sellos, me refiero al usuario final, al viajero. Imaginemos lanzar una certificación dirigida al eco-viajero que hayan demostrado una sensibilidad especial y hayan contribuido de alguna manera a la sostenibilidad del destino o de la empresa turística. ¿No sería un buen instrumento de sensibilización?¿No sería una buena política de marketing?

Quizás a través de un premio para el “Mejor eco-viajero del 2008”  con una dotación consistente en unas vacaciones pagadas por los destinos y/u hoteles que posean la certificación eco correspondiente.

Respecto a los sellos que podemos encontrar tenemos algunos a nivel internacional, pero muchos son a nivel Continental o Nacional.

A nivel internacional, destacan Green Globe (GG). Normas tipo ISO para el turismo, Siguen las recomendaciones de la Agenda 21, documento de la Cumbre de la Tierra que tuvo lugar en Río de Janeiro. La Rainforest Alliance, creó la certificación Smart Voyager. Esta certificación ha sido reconocida por la UNESCO en 2002 como sistema que podría implementarse en los patrimonios naturales de la humanidad, Smart Voyager es miembro fundador de la Red de Certificación de Turismo Sostenible de las Américas.

La etiqueta Ecotel, existe desde  1994, tiene más de 100 establecimientos que deben pasar la inspección del Rocky Mountain Institute de Aspen, Colorado, Estados Unidos.

En Europa, una de las más importantes es la Etiqueta Ecológica de la UE. La Asociación Biohoteles de Austria, certifica en varias naciones de la Unión Europea, cuenta con el respaldo de la delegación alemana Amigos de la Tierra.  Recientemente ha sido certificado el primer apartotel Español con este sello, se trata del apartahotel Venus Albir, en Alicante. Interesante como un hotel cuya construcción por fuera parece poco singular, sin que nadie se ofenda, ha sabido rentabilizar a nivel de comunicación, el concepto sostenible y Bio al máximo apareciendo artículos en periódicos como el británico TheObserver, o el Alemán The Guardian. Existe además la iniciativa “Visit”. La Etiquetas VISIT
apoya el desarrollo de Ecoetiquetas para el Turismo en Europa, demostrando cómo, efectivamente, éstas pueden proporcionar la sostenibilidad entre los consumidores y la industria del turismo.

En España cabe destacar la ISO 14.001, EMAS (Sistema Europeo de Ecogestión y Ecoauditoría), así como el sello Biosphere Hotels implementado por el Instituto de Turismo Responsable.

Premios

Existen multitud de premios otorgados por los Touroperadores, uno de los más importantes es el concedido por TUI. A nivel Europeo está el galardón “Premio Europeos de Medio Ambiente” Entrega el premio la Comisaria de Medio Ambiente. Especial mención a los “premios  Doñana a la Empresa Sostenible”. Uno de los más prestigiosos a nivel internacional sería el ‘First Choice’ de Turismo Responsable. Respecto a construcciones ecológicas, mencionar el premio Pontos, otorgado en la Feria de Frankfurt.

Subvenciones

Para el tema de las subvenciones recomiendo ponerse en contacto con el IDAE (Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía), también con las Consejerías de Turismo de cada Comunidad Autónoma o sencillamente con  los proveedores de instalación de equipos, ya que muchas de las empresas, al menos las que conozco, se dedican a gestionar directamente ellos todas las ayudas existentes, con bastantes garantías de éxito. Por último, otra entidad activa en estos temas suele ser el ICO. Las ayudas pueden ser a fondo perdido, aproximadamente como un 30-40% de la inversión, o también pueden suponer una mejora de las condiciones financieras que nos ofrezcan los bancos.

Ejemplos:

Para ejemplos es interesante ver el top ten de los hoteles sostenibles de tripadvisor con el de Jean Custó, en las islas Fiji a la cabeza. Aquí en España, cabe destacar el Can Gasparó (http://www.gasparo.cat/) y la La Tenada de Covachuelas. Recomiendo introducir en Google el término “ecoposadas”, También la Asociaicón de Turismo Rural de Cantabria está acuñando el término “Alojamientos ecológicos”.

Conclusiones

Realmente hay muchas medidas que son de sentido común y que no conllevan ningún sobre coste.

Vamos a vender más, ya que la demanda cada año lo está considerando más seriamente como un aspecto que marca la diferencia. Esta facturación adicional, irá a compensar ese pequeño sobre coste que el IDEA estima en un 0,5% – 0,75% más que los equipos tradicionales.

Nuestra imagen, nuestro yo del hotel, nuestra responsabilidad social gana.

Nuestro bolsillo no se resiente tanto teniendo en cuenta una estructura financiera adecuada y un aprovechamiento máximo de los instrumentos de financiación que tenemos a nuestro alcance.

En fotovoltaica, podemos llegar a ganar dinero con la venta de la producción de electricidad, lo que puede llegar a ser un complemento para nuestra cuenta de resultados del hotel sostenible.

Ganar más siendo respetuosos/responsables con el medio. ¿Por qué esperar?

Algunos enlaces de interés

Sostenibilidad

http://www.permacultura-es.org/

http://www.vidasostenible.org/

http://www.ecohabitar.org/

http://www.iisd.org/

http://www.ecotourism.org/

http://www.portaldelmedioambiente.com/

http://www.world-tourism.org/

Ayudas

http://ec.europa.eu/grants/index_en.htm#ener

http://www.idae.es/

http://cordis.europa.eu/fp7/cooperation/energy_en.html

http://www.ico.es/

Premios

http://www.fundacionentorno.org/xtras/jmenvios/jmailer0708.htm

http://www.raycons.com/venusalbir/

Competiciones

http://www.energytrophy.org/Pagina-inicio

Certificaciones

http://ec.europa.eu/environment/emas/index_en.htm

http://www.aenor.es/desarrollo/inicio/home/home.asp

http://www.biospherehotels.org/


 


[1] Elaborada por TOPrural[1] Europa Press